Aunque los Reyes este año estuvieron un tanto despistados y no se acordaron del encargo que les había hecho para mi dueñita (...los muy zoquetes!...ya les vale!!...Aunque quizás no sea cosa suya y el culpable sea el viejo gordo ese que se viste de rojo que andaba colgado por todas las ventanas...), debo reconocer que conmigo se portaron... ( claro que yo fui muy buena durante todo el año...casi me pueden llamar "Santa Lila")
Así que por la mañana cuando conseguí con mucho esfuerzo por mi parte abandonar el calor de las mantitas de mi cuna y salí a explorar el hogar, me encontré en el salón con un paquetito que ponía mi nombre: "lila"

Me encanta abrir los paquetes de regalos...(no sé si me gusta más el acto de abrir los regalos o el regalo propiamente dicho)
¡Qué emoción!¿Qué será?...¿Qué será?...Voy arrancando los trozos de papel con los dientes y mis patas y dejando todo esparcido aquí y allá...
Es un peluche...¡Bien!....¡Bravo!....Otro más para mi colección de peluches...

¡Qué divertido es jugar a morderlo y lanzarlo por el aire! ¡Es tan ligero y blandito!

...Y suaaaave....suaaaave!

...Me gusta mucho mi regalito de Reyes!...¿Le habrán dejado algo a Teo? No sé yo si habrá sido lo suficientemente bueno...